¡Alto a la masacre en Gaza!

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Textos del semanario Lutte Ouvrière - 23 de octubre de 2023
23 de octubre de 2023

Nada puede justificar lo que está pasando hoy en Gaza. Desde el 7 de octubre, el terror se ha abatido sobre los Palestinos de aquella franja de tierra reducida.

Viviendas, hospitales, escuelas bajo administración de la ONU, mezquitas o iglesias… los dos millones y medio de habitantes no tienen a dónde ir a ponerse a salvo de los bombardeos. Ningún sitio donde abastecerse en comida, agua, carburante o medicamentos.

La ayuda humanitaria es una gota de agua en un océano de sufrimientos. Con más de 4.600 muertes ya, barrios enteros arrasados, unos hospitales desbordados, la tragedia se desenvuelve ante los ojos del mundo entero. Es una política de venganza ciega por parte del Estado israelí, y nadie podrá decir que no sabía.

¡Y puede que lo peor esté por venir!

¿Entrará en Gaza el ejército israelí? ¿Ampliará aún más la brecha de sangre y odio que separa a palestinos e israelíes? ¿Con qué objetivo? ¿Ocupar Gaza? ¿Arrasar parte de la zona? Todas las hipótesis están en la mesa del Estado de Israel y de sus consejeros imperialistas. Nada más que con eso nos damos cuenta del nivel de barbarie de nuestra sociedad.

De esos acontecimientos depende el porvenir de lo palestinos e israelíes para décadas, y puede que también el de Oriente Medio y del mundo entero, pues ¿quién puede asegurar que no va a encender al mundo?

Ni siquiera los dirigentes de las grandes potencias, con Biden a la cabeza, lo pueden garantizar. La semana pasada, el presidente de Estados Unidos pidió a Netanyahu “no consumarse en la rabia”, pero no veta una intervención terrestre ni tampoco pide que el ejército israelí cese el fuego. Los Estados Unidos hasta han mandado dos portaviones a la región y más armas a Israel. Macron lleva en su visita del martes 24 de octubre el mismo mensaje de apoyo.

La matanza actual en Gaza se está realizando con la complicidad de las potencias imperialistas. No es de sorprender: nunca dejaron de apoyar a Israel, a pesar de la colonización, del expolio y la opresión sistemáticas de los palestinos, ya vivieran en Gaza, en Cisjordania o en Israel.

Desde hace décadas, las potencias occidentales, supuestamente democráticas, han convertido a Israel en su punta de lanza en la zona. Vienen encubriendo todos sus crímenes.

Las mismas potencias han creado situaciones explosivas en todo el planeta, en particular en Oriente Medio, rico en petróleo, donde impusieron su dominación cortando a su antojo los territorios de los pueblos y apoyándose en monarquías y dictaduras más reaccionarias, como es Arabia Saudí. Cuando esos regímenes se mostraban menos dóciles, los aplastaban, como hicieron con Sadam Huseín en Irak.

Hoy en día, Irak, Siria, Libia, Líbano, Jordania, Irán, Yémen también son bombas sociales, con decenas de millones de pobres, tan desesperados a veces como los palestinos. En una situación en la que cualquier chispa puede provocar una deflagración, las grandes potencias dejan que Netanyahu juegue con las cerillas.

No se puede esperar nada bueno de su parte. La ONU no es más que un teatro sin poder alguno. Lo que llaman “la comunidad internacional” no es otra cosa que la tapadera de la dominación de los países más ricos, que se pasan el tiempo peleándose por su derecho a saquear el mundo.

En Ucrania, las potencias imperialistas y Rusia se enfrentan mediante los ucranianos. El pulso entre los Estados Unidos y China puede desembocar de mil maneras en un conflicto armado. Tanto que todas las grandes potencias se sitúan ya en la perspectiva de una tercera guerra mundial.

La esperanza sólo vendrá de los pueblos. Vendrá de quienes se alzarán en contra del imperialismo y sus maniobras, de quienes entenderán la necesidad de combatir el capitalismo y a la gran burguesía, cuya política consiste en enfrentar a los pueblos entre ellos para asegurar su dominación.

Derribar el imperialismo para establecer una sociedad igualitaria, sin explotación ni las relaciones de dominación es el único camino para la humanidad. Esta perspectiva se opone por completo a las políticas nacionalistas que buscan defender los intereses de un pueblo en detrimento de los demás. Se opone por completo a la política de Netanyahu en Israel y a la de Hamás en Palestina.

Sólo la unión de los trabajadores de todos los países contra los dirigentes del mundo podrá romper en engranaje bélico al que nos llevan.

Nathalie Arthaud

Editorial de los boletines de empresas del 23 de octubre de 2023