Hay que prohibir los despidos, antes que rescatar los beneficios empresariales de Airbus

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9 de mayo de 2020

Reino Unido, Alemania, Francia proponen ayudar a Airbus a salir adelante. Todos temen que el parón en la producción causado por el Covid-19 agrave el futuro de la industria aeronáutica ya de por sí afectada con despidos anunciados. Pero su interés no va más allá de salvar los intereses de los accionistas, como demuestra el reparto de dividendos mientras se anunciaban despidos.

El ministro de Economía y Transporte de Gales, Ken Skates, ha hecho un llamamiento al gobierno británico a salvar las instalaciones de Airbus en Broughton (Gales). Para reforzar sus argumentos no ha dudado en echar mano de la destrucción de empleo en esa planta.

Así, por un lado, el propio Skates ha mencionado que, en esa factoría, Airbus ha aplicado un ERTE a 3.200 de los 6.000 trabajadores . Además, añade, ha despedido a otros 500 subcontratados, situación que ha denunciado el sindicato Unite Union. Mientras que por otro se ha dirigido a la sede de Airbus pidiendo seguridades de que el proyecto del Ala del Mañana (Wing of Tomorrow), que considera el proyecto más importante actualmente en Airbus, siga adelante como estaba previsto, y que sea la factoría de Broughton quien lleve a cabo el desarrollo del prototipo con vistas a que su producción se asigne a esta planta.

El citado proyecto, según su jefa en Airbus, Sue Partridge, “es el mayor programa de investigación y tecnología que se está llevando a cabo en todo Airbus a nivel mundial”, y su impacto económico será más que notable. Empresas y actores financieros ya se frotan las manos.
En Alemania también ha saltado la alarma a causa del colapso que puede ocurrir con la industria nacional. Y también en Francia están decididos a lanzar un salvavidas a Airbus para que «pueda» seguir adelante.

En la primera mitad de 2019, Airbus vio como sus beneficios se duplicaban, pasando de 496 a 1.197 millones de euros y cerró ese año con una facturación neta de 70.500 millones de euros, un 11% más que en 2018.
Ello no ha impedido que anunciara despidos en todo el mundo. En el caso de España y según los sindicatos, unos 3.000 puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos. Además de llevar a cabo un ERTE que afectará a unos 1.200 trabajadores en España.

La verdadera razón que hay detrás de este rescate europeo es salvar los beneficios, salvar los bolsillos de los accionistas. El empleo, para los gobiernos y los empresarios, es secundario.
Millones para Airbus mientras los trabajadores reciben en pago despidos y precariedad. Millones que no salen de la nada sino gracias al trabajo colectivo de tod@s los trabajadores. Para cambiar esto es preciso volver a las luchas y que l@s trabajadores impongan una ley que verdaderamente impida los despidos y repartan el trabajo entre todos y todas, sin despidos y con salarios dignos para tod@s.