Violencia contra las mujeres

Stampa
marzo 2006

Un cura jubilado ha publicado estos días, en una hoja parroquial de Valencia, respecto a la violencia doméstica, que "nadie ha confesado qué hicieron las víctimas, que más de una vez provocaron con su lengua". El arzobispo de Valencia ya ha tenido que pedir disculpas por estas injurias contra las mujeres que tienen la desgracia de ser agredidas, a veces asesinadas, por una persona cercana.

Pero las disculpas, en un tema tan grave, no son suficientes. Y no sólo es responsable el que escribe sino también el que publica.