La vacuna, el negocio criminal de las farmacéuticas

Εκτύπωση
Febrero de 2021

Lamentablemente, la alegría por la vacuna, pronto se ha convertido en preocupación por la falta de suministro. Pero esto se veía venir porque la vacuna, bajo el capitalismo, es lo mismo que un tomate, una mercancía más. Como tal se va a producir y distribuir no para salvar vidas, sino para asegurar beneficios astronómicos para las multinacionales.

Los laboratorios dicen que cumplen, que se atienen a lo firmado; la UE los acusa de incumplimiento y la única solución que aporta ha sido bloquear las exportaciones a terceros países de las vacunas producidas en la UE. Pero lo que han firmado concretamente no lo sabemos por la cláusula de confidencialidad en los contratos que, parece, incluye no sólo la compra de vacunas sino financiación para la investigación y la fabricación, o sea, más dinero público para las farmacéuticas. El bloqueo, además de ser una medida insolidaria es ineficaz pues si los países del tercer mundo no disponen de la vacuna, la pandemia no va a acabar.

No. Lo que retrasa verdaderamente la llegada de las vacunas es ante todo la propiedad privada y su sacrosanto beneficio, pues si hay problemas lo que tendrían que hacer todos los laboratorios del mundo sería colaborar y compartir sus trabajos en bien de la humanidad. No, las dificultades de producción existen porque hay patentes, licencias y secretos de fabricación y mucho dinero encima de la mesa.

Un sistema que, a pesar del elevado número de muertes, permite que se pueda elegir entre quién vive y quien muere, cuánto vendo y a quién, según el precio de las acciones, es un sistema criminal que no funciona. ¡Hay que imponer la abolición del secreto comercial y también el bancario! ¡Hay que expropiar sin indemnización la industria farmacéutica!  Y esto solo lo pueden hacer aquellos que no extraen beneficios de la gente trabajadora, porque viven de su salario sin otros intereses de lucro y porque sin ellos ningún laboratorio, ninguna multinacional puede tener existencia: los trabajadores.